Los rugidos vuelven a la PGA

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Autor: Lara Guerrero

El golfista número uno del mundo y el atleta que más ganancias adquirió durante años, vuelve a acaparar la atención de los fanáticos del deporte, los medios y todo el vivo.  Desde su regreso a la PGA en las últimas semanas, el Golf ha vuelto a ser divertido, ha vuelto a brillar.

Tiger trajo mucha emoción y dinero al deporte debido a su talento y carisma. Ganó numerosos premios y se convirtió en el golfista más joven en ganar el Masters a la edad de 21 años. Solo en el 2008, ganó 14 grandes torneos profesionales, en camino a superar el récord de Nicklaus. Las victorias y los patrocinios de grandes marcas  lo convirtieron en el primer atleta en alcanzar $ 1 mil millones en ganancias. Fue el niño mimado del Golf y la marca personal más codiciada.

Sin embargo, el escándalo llegó a su vida, y cuando se es mundialmente famoso, las cosas pueden desmoronarse si no se toma control a tiempo para evitar mayores daños.  Tiger no lo hizo en la primera caída, ocultó la verdad y no enfrentó a tiempo a su público.  Tras otros tropiezos, y varios cursos intensivos de manejos de crisis, se ha vuelto un experto, logrando recuperar su reputación y volviendo con fuerza al campo, en lo que se denomina “El Efecto Tiger”.

Puede una marca resurgir y restablecer su reputación después de una crisis?

Una marca personal es tan vulnerable como una corporativa para experimentar una crisis pública en algún momento de su carrera. Con un plan de manejo y comunicación de crisis efectivo, se podrá salir airoso cuando llegue el día oscuro, que seguro llegará.

Evite las negaciones, excusas y esconderse detrás de los abogados, la crisis no desaparecerá a menos que tome control de la situación.

La opinión pública es el tribunal más ácido y difícil, donde se es culpable hasta que se pruebe su inocencia.  Es poco tolerante para escuchar excusas y evasiones (pregúntele a Danry Vásquez).  Si lo hizo mal, admítalo, dígalo Todo, absolutamente todo, no una verdad a medias, pues esta saldrá a la luz en algún momento.  Discúlpese, muestre compasión genuina y sincera con todos los afectados por sus acciones y esté dispuesto a corregir el daño.

Construya un nuevo storytelling.  En esta era de información digital, las malas noticias nunca desaparecen, están a un clic de distancia. Si bien no puede eliminarlas, se puede trabajar para reemplazar este contenido por  uno más positivo.

Reconstruir una reputación tras la caída requiere un arduo trabajo, todos merecemos una segunda oportunidad y el público le encanta una historia de regreso al estilo Tiger Woods.

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